Cuando una relación deja de doler pero también deja de sentirse viva, aparece la desconexión emocional en la pareja. Este texto explora ese silencio incómodo donde no hay peleas, pero tampoco intimidad, y cómo la rutina, el cansancio emocional y la falta de presencia pueden apagar el “nosotros”. Una reflexión honesta para mujeres que se sienten solas estando acompañadas.