A veces el cansancio que sentimos no viene solo del cuerpo, sino de emociones que hemos guardado demasiado tiempo. Cuando lo que sentimos no encuentra palabras, el cuerpo empieza a hablar a través de ansiedad, tensión o inquietud. En este artículo exploramos cómo escribir puede convertirse en un espacio seguro para entender lo que está pasando dentro de nosotros y recuperar claridad emocional paso a paso.